Nueva misión

¿Cuál es el sentido de nuestra existencia?
Me he preguntado, ¿cuál es nuestra misión en este mundo?
De este enorme mundo que tenemos ante nuestros pies.
Lugares que desconocemos de su existencia.
Gente que nunca llegaremos a conocer.
Distancias que nos separan unos de otros.
Fronteras imaginarias que el hombre ha impuesto con sus propias leyes.
El mundo entero es realmente enorme.
A veces me siento pérdida en este mundo.
A veces temo morir y no saber ¿cuál es sentido de mi existencia?
A veces temo morir y no haberme encontrado.
A veces temo morir y nunca haber salido.
¿De qué se trata vivir?
Bueno, no sé con exactitud la respuesta, pero por ahora me aferro a la idea de que se trata de conocer este mundo que llamo hogar.
Por eso, hace un año decidí que era hora de comenzar a gastarme los zapatos para recorrer este mundo.
De cruzar fronteras para descubrir todo lo que hay fuera de la pequeña esquina que ocupo en este mundo.
De conocer y conocerme.
De encontrar y encontrarme.
De extrañar y extrañarme.
No se exactamente a dónde iré este año, excepto que quiero ir a todas partes.
¿Era ese mi plan?
Sigo en la convicción que no soy ni de aquí ni de allá.
Tengo miedo de irme, tengo miedo de quedarme, pero tengo más miedo de no intentarlo.

Te Esperé

Te esperé.
Te esperé como un perro espera a su dueño, como una leona espera a su presa.
Te esperé.
Te esperé y no apareciste.
Llegue puntual, nerviosa pero puntual.
Te esperé.
Nos dijimos que mañana (hoy) nos veríamos.
Pero antes, te di mi mejor energía para que la usaras en tu día.
No contestaste…
Sin embargo me arriesgué y te esperé.
No, no soy idiota (a lo mejor sí) …
Sabía que no llegarías.
Sin embargo me arriesgué y te esperé.
Me marché, sí, con las esperanzas rotas.
¿Círculo vicioso?
Te esperé viendo a cada minuto el reloj.
Te esperé creyendo que aún era temprano.
Te esperé, sí, y no apareciste.

Querida yo a los veintialgo de años….

¿Qué has hecho con tu vida?
¿Te olvidaste ya de la promesa?
¿A qué le tienes miedo?
¿Por qué pones excusas y más excusas?
Dime, ¿Qué has hecho?
Aferrate al plan, no lo olvides.
Sigue trabajando, sigue estudiando pero no te olvides del plan.
No prolongues el plan.
Cambia la estrategia pero no el plan.
Lo que haces ahora ¿Te hace feliz?
Tienes clara la respuesta, ¿Qué haces ahí?
¡¿Quién te detiene?!
¡Muévete!
Tú quizá seas diferente al resto, tú no quieres ese éxito que todos buscan.
Tú quieres encontrarte en el mundo.
Tu alma te pide a gritos ser libre.
Una vez bastó para saber que ibas a continuar.
¿Te lo vas a perder?
Elige tu camino, no el que te impone la sociedad.
Haz una riqueza de recuerdos, y sueños cumplidos.
No olvides el plan.
Nadie dijo que fuera fácil.
Porque si fuera fácil cualquiera lo haría.

Una vez más

Es como si te hubiera conocido de toda una vida.
No necesite  tanto tiempo para decirte sí.
Mi corazón se sentía seguro contigo.
La verdad, yo también.
¿Y ahora?
-Una vez más el maldito orgullo.

¿Por qué otro silencio?

¿Por qué sigue siendo extraño?
¿Por qué te extraño?
¿Por qué no es fácil?
¿Por qué no lo sé?
¿Por qué te necesito?
¿Por qué si hago lo correcto?
¿Por qué es raro?
¿Por qué siento tus labios?
¿Por qué siento tus brazos?
¿Por qué veo nuestras fotografías?
¿Por qué fue efímero?
¿Por qué no insististe?
¿Por qué fue falso?
¿Por qué te oigo y no estás?
¿Por qué terminó?
¿por qué lo permitiste?
¿Por qué te sigo esperando?
¿Por qué cruzo con temor?
¿Por qué te busco en silencio?
¿Por qué apareciste?
¿Por qué insististe?
¿Por qué te fuiste?
¿Por qué ahora?
¿Por qué no me siento libre?
¿Por qué tantas preguntas?
¿Por qué ahora tú?
¿Por qué otro silencio?

[ESCRIBIR, PARA NO MORIR] — Memorias de una princesa

Escribir, para dejar constancia de que he vivido. De que he vencido, pero también he fallado. De que, como cualquier ser humano, yo también me angustié. Escribir, para dejar volar los sueños en mi cabeza. Y ayudarles a llegar tan lejos cuanto puedan llegar… Escribir, para aliviar los daños. Para recuperar la sonrisa. Para suspirar, loca […]

a través de [ESCRIBIR, PARA NO MORIR] — Memorias de una princesa

Un nuevo día

¿Estoy lista para decir adiós?
Quiero agradecérselo.
Todo es un aprendizaje y aprendí a vivir sin miedo.
Ahora quiero dejar que el tiempo a su momento me haga volar en otras alas.
Cada letra, cada escrito fue tallado a lo que construimos.
Aquéllo a lo anduve cargando en el pecho.
Hoy quiero agradecérselo y no llorar más.
Sé que lo nuestro fue sólo nuestro. O fue más mío que suyo.
Pero no más llorar.
Hoy quiero que este nuevo son sea para alegrar mis días.
Quiero regalarle mi cariño a este nuevo día.
Compartir mi silla en mis días y reír.
En el interior se reconstruyen pedacitos de mí.
Quiero cantar para que se alivie mi ser.
Y este nuevo día que me alejó de aquélla estación.

(D)escribiendo un poco de ti

¿Por dónde comienzo esta madrugada?
Es exactamente la 1:44 a.m. y yo sigo divagando en recuerdos.
Realmente no quería escribir, pero el pecho me lo pide a gritos.
No conozco otra forma de encontrarme.
Hablaré en singular, en plural, en primera persona, tercera persona…
Hablaré de ti.
Fuiste cobarde.
¿Cómo?
He visto fotografías, leí nuestra última conversación.
Supongo que estarás en alguna parte del mundo viviendo.
Mi ser te extraña.
Pareciera que extraña a un fantasma.
Pareciera que nunca exististe.
¿Con cuántos más salí?
No eran -tú.-
Es estúpido, pero recuerdo cuando tu barba rozaban mis mejías.
Fracase de nuevo intentando conocer a alguien.
¿Por qué sigues siendo tú?
Leí una historia:
Ella nunca dejó de amarlo, él desapareció de su vida y ella siguió viviendo. Él tenía miedo de buscarla a ella, ya había pasado tiempo y finalmente se dio cuenta que era ella. La encontró y le habló un día. Ella siempre supo en su corazón que era él, pero él siempre cobarde. Le habló de amor de nuevo y ella no dudo de nuevo.
¿Esto esta por terminar? Yo decidí que sí, y vuelves nuevamente a mover mi mundo.
2:03 a.m. Y una alcoba llena de reclamos, sollozos y suspiros.
Puse el televisor un rato, quizá para entretenerme. Lo cierto es que jamás me entretiene y finalmente puse el silenciador.
Corre el silencio; escucho piano, hago historias con las imágenes del televisor y todo me parece absurdo.
Hay melodías que hacen que mi corazón palpite con fuerza.
Así como cuando escribías…
Así como cuando te veía…
Así como cuando me hablabas…
Exactamente así como cuando te sentía cerca.
Me enfurece no sentir eso con nadie más.
Corren lágrimas y ya no sé si es nostalgia, si es enojo; pero corren.
¿Sabes..?
Lo intenté.
¿Sabes..?
Nunca sabrás lo mucho que te llegue amar.